Soy feliz

José Pastor

Soy feliz con mis clientas, mi profesión y mi taller. Soy tan feliz que regalo felicidad y cada día doy gracias por ello.

Quizás te suene demasiado bonito, pero las puertas de mi taller están abiertas para que vengas a conocerme y contagiarte de felicidad.

De niño descubrí el arte de la aguja y la tijera. Mi abuela, María, se dio cuenta enseguida de mi especial interés, y en las tórridas y aburridas horas de la siesta, cuando pasábamos los veranos en familia en un pueblecito de Badajoz, me daba un trozo de tela diciendo ¡hala, cose!. Y así se me pasaban las horas volando.

Mi abuela fue la primera que me enseñó cómo se hace un pespunte, un dobladillo, un hilvanado o un “forraíto”, como decía ella. Cuando ya tenía soltura me inició en el bonito y difícil arte de las vainicas. Estuve haciendo vainicas de todos los tamaños, formas y colores todo un verano, y recuerdo perfectamente la cara de mi abuelo José, el pobre no daba crédito a lo que veía 🙂

Con los años fui formándome y profesionalizándome con un afán por aprender que todavía no me ha abandonado, especializándome en alta costura, vestuario de teatro y bordado en oro.

Me formé como Técnico de vestuario del siglo XVIII en el Centro de Tecnología del Espectáculo. He aprendido de maestros como Eduardo Ladrón de Guevara, Juana Batanero y Lorenzo Caprile. Y sigo aprendiendo, experimentando y perfeccionándome cada día en este bello arte de la aguja del que estoy enamorado.

Con los años también he aprendido algo fundamental, que muchas veces se pierde de vista con el glamour del mundo de la moda, y es el principio que guía todo mi trabajo:

Lo más importante siempre es la mujer que lleva el vestido, no el vestido.

Por eso, lo primero que hago cuando me llamas o cuando llegas a mi taller es escucharte. Escucharte para saber quién eres, cuáles son tus deseos, tus ilusiones, pero también tus miedos y tus inseguridades. Y después lo que hago es mirarte. Mirar tu cuerpo, tu manera de moverte, tu manera de expresarte, tu estilo… La escucha y la observación son los pilares fundamentales de todos mis vestidos. Nuestras conversaciones (que serán muchas), mi gusto por el perfeccionismo, mi exquisito cuidado por el detalle, mis años de experiencia y mi respeto por este oficio son el resto de ingredientes que harán realidad tu vestido, un vestido único y exclusivo, hecho a medida y a mano para ti.

Mi nuevo taller

La inauguración de mi nuevo taller en Madrid es un sueño soñado durante muchos años que quiero compartir con vosotras. Por eso tiene siempre las puertas abiertas para que vengas a conocerme, a ver mis últimos trabajos, a comentar tendencias y a crear juntos mucha felicidad.